Extraña sucesión de infortunios que, poco a poco, fueron minando mi voluntad hasta transformar aquel viejo anhelo de triunfo en esta pacífica convivencia con el fracaso.

miércoles, 14 de julio de 2010

CHAU

Síntesis del post: Balance. Despedida. Justificación. Agradecimiento. Promesa.



Estimados:

Este semestre no tiene más de sí para dar. Por lo tanto ha llegado el momento de darlo por terminado. A lo largo de estos seis meses y monedas publicamos un interesante número de artículos, consagramos al primer PG finalista e incluso nos hicimos un tiempito –el primero de julio- para cumplir dos años ininterrumpidos transmitiendo. Creo que no es poco para este humilde rincón virtual.

Me encuentro a escasas horas de partir hacia territorio azteca para visitar a una parte de mi familia política, así que –si todo sale bien- nos estaremos leyendo de nuevo el primero de agosto.

Aprovecho la oportunidad que se me brinda para pedir las correspondientes disculpas por no haber hallado tiempo para visitar los espacios virtuales amigos y afines durante estos últimos días. Muchas gracias por haberse dado una vuelta sin esperar retribución. Cuando regrese me pondré al día.


Tengan ustedes una relajada quincena.

PS: Las publicaciones en MIB no serán interrumpidas, ya que el Amado Líder no quiso otorgarme las vacaciones.

lunes, 12 de julio de 2010

SANGRE IMPURA

Síntesis del post: Donación. Confesión. Individuo aburrido. Enfermera y médica. Sangre impura. Reflexión.



Concurro a un hospital ubicado en la avenida Directorio al cuatro mil y pico. No estoy enfermo. No. El objeto de esta pequeña excursión no es otro que donar sangre.

Una enfermera me alcanza una planilla en la que se me demanda de un modo más que frontal una confesión bastante íntima. Lo que debo declarar –y firmar al pie- es que soy uno de los seres más aburridos del planeta. Nada más y nada menos.

Gozo de buena salud. Peso más de cincuenta kilos. Mi presión arterial se encuentra dentro de los límites que se consideran razonables. No utilizo drogas intravenosas. No tengo ningún chongo escondido en un departamento céntrico. No mantengo relaciones sexuales con parejas ocasionales. De hecho, casi podría haber colocado un punto detrás de la palabra ‘sexuales’. No pago por sexo. No puedo exhibir ningún tatuaje reciente. El único que tengo adorna mi hombro izquierdo, y tiene más de quince años. No tengo perforaciones en sitio alguno de mi anatomía. No utilizo objetos cortantes no esterilizados. No me acuesto con personas involucradas en una situación de riesgo de cualquier tipo. No recibí transfusiones. No me apliqué la vacuna antirrábica en los últimos doce meses (tampoco en los últimos treinta y seis años). No tengo SIDA ni hepatitis. Jamás estuve encarcelado o detenido más de setenta y dos horas. Y menos tampoco. Nada de eso.

En síntesis, soy la contracara del buen pasar. El más acérrimo enemigo de la diversión. La muerte misma de la hilaridad. La antítesis del desenfreno. Un depredador de aventuras. Un extintor de riesgos. Alguien a quien no vale la pena conocer si se desea transmitir alguna vivencia jugosa a los descendientes.

Recostado en la camilla abro y cierro el puño rítmicamente, tal y como me indicó la enfermera.

Es muy bonita. La enfermera, digo. Una belleza sobria.

Mientras tanto un médico joven observa la prueba de clasificación de la fórmula uno en compañía de otra médica joven – y también muy bonita- que celebra con efusión los progresos de la escudería Ferrari. Se nota que ella desea impresionarlo, no solo a través de sus dotes físicas, sino también con sus conocimientos deportivos. Asumo que en pocas horas esta simpática profesional no podrá sumarse a la inmaculada lista de dadores de sangre sin incluir en la planilla alguna que otra mentira piadosa.

La enfermera de la belleza sobria me sonríe. Como si percibiera mis desvaríos mentales. Como si mi veredicto interno saldara alguna cuenta pendiente con la tifossi de Maranello. Pero es una sonrisa compasiva. No conlleva ningún permiso. Ninguna insinuación. Es como si dijera ‘mirá que leí la planilla, si estás pensando en algo no tendrías que estar acá, donando esa sangre impura’.

De pronto la bolsa se llena y todo acaba.

Apenas salgo le pregunto a un amigo que vino conmigo si me acompaña hasta la avenida Alberdi al tres mil y pico a comprar un extractor para el baño. Es que el mío se rompió, y a la señora Bigud no le hace ninguna gracia que el techo se resquebraje a causa de la humedad.


Tengan ustedes muy buenas noches.

viernes, 9 de julio de 2010

POTENTE GEN GANADOR DEL PRIMER SEMESTRE

Síntesis del post: Potente Gen, porque es viernes, y los viernes yo siempre subo un Potente Gen. Ganador del semestre. Impugnaciones.

Estimados:

Asumo sin temor a equivocarme que el resultado que arrojó la votación del Potente Gen de este primer semestre será objeto de no pocas impugnaciones, algún que otro amparo y, por qué no, certeros cascotazos. La encuesta sugiere que las hermanas Xipolitakis obtuvieron un holgado triunfo (17-13) que sin embargo es desmentido en forma categórica por el recuento manual en el sector de los comentarios. Es allí donde el Gen Damon se impone con un igualmente contundente 15-11.

Siendo yo el indiscutido titular de este humilde espacio, percibo que las circunstancias me colocan –por primera vez en la historia de esta sección- en el nada recomendable papel de árbitro de la contienda. Y como soy bien hombrecito, no me haré el distraído.

Aquí está el veredicto, le guste a quien le guste, y le duela a quien le duela.



POTENTE GEN GANADOR DEL PRIMER SEMESTRE

Gen Damon

Nancy y Matt Damon. Madre e hijo.

Las apelaciones tendrán que estar debidamente fundadas y, por supuesto, cursadas por la vía que corresponda. Ustedes sabrán, a mí ni me miren.

Y ahora me voy contento, porque es feriado.

¿Qué esperaban?


Tengan ustedes un independiente fin de semana.

lunes, 5 de julio de 2010

EL LEÓN DORADO

Síntesis del post: Un caballero y una corneta. La derrota argentina. Interpretación de un mensaje. El león dorado.



Sábado por la noche. Un caballero pasa frente a mi ventana arrastrando una corneta. Una corneta. Ya no tiene sentido permutar ese nombre tan potente, tan autóctono, por aquel otro tan desabrido, tan ajeno. Un océano nos separa de las irritantes vuvuzelas, a Dios gracias, y por lo tanto nos situamos –otra vez- en la vieja y querida República Argentina.

Entonces un caballero, decía, pasa frente a mi ventana. El extremo de la corneta raspa las baldosas de la vereda produciendo un efecto serrucho que denuncia su posición a pesar de la oscuridad.

Con el gesto adusto y una nota de melancolía en la voz le explica a su hembra las razones de la derrota argentina en el campeonato mundial de fútbol. Según surge de su actividad docente, los jugadores no supieron interpretar el mensaje del director técnico, pero antes de profundizar en la idea el sonido se pierde en la lejanía, dejándome solo con el germen de una reflexión prosperando en algún rincón oculto de mi mente.

Es sorprendente la forma en que el periodismo, en su modalidad deportiva o en cualquier otra que deseen ustedes considerar, nos impone sus conceptos, sus fórmulas o sus modos de sentir. Si se pierde un minuto en analizar a conciencia este célebre conjunto de recursos, se llegará sin mayores inconvenientes a la conclusión de que la mayoría de ellos carecen de contenido, cuando no de la lógica más elemental. Y sin embargo nosotros los damos por válidos, los adoptamos y los aplicamos en nuestros razonamientos cotidianos. Los repetimos sin pensar, creo yo que de tanto escucharlos.

¿Qué diablos significa eso de que los jugadores no supieron interpretar el mensaje de un director técnico? Esa es la clase de masturbación mental propia de Fernando Niembro, Elio Rossi y compañía.

¿Qué es lo que un jugador debe interpretar en una charla técnica antes de un partido de fútbol?

‘Vos marcás al nueve’ significa –precisamente- que el jugador en cuestión debe marcar al número nueve del equipo contrario. Si vamos a jugar con tres en el fondo, eso implica que no van a ser cuatro ni cinco. No es necesario ni conveniente ejecutar una decodificación del mensaje, a menos que yo me esté perdiendo de algo.

Cierro la ventana y me dirijo hacia la cocina con la firme intención de tomar por asalto la heladera.

Mientras tanto pienso que si yo fuera elegido director técnico de la selección nacional, reuniría al equipo en el círculo central cinco minutos antes de comenzar el partido e impartiría la siguiente indicación (que dicho sea de paso, sería la única):

‘CUANDO LA PELOTA COMIENCE A RODAR, EL LEÓN DORADO LES MARCARÁ EL CAMINO’

Y es que si vamos a naufragar a causa de las falencias a la hora de interpretar un mensaje, al menos dotemos de sentido a esa derrota.

De esa manera, la perplejidad en el rostro de algunos jugadores sería, no solo comprensible, sino también dispensable. Y el inefable plantel de periodistas deportivos que desde siempre padecemos podría concentrarse, por una vez en la vida con toda razón, en la vaguedad del discurso.

Con eso se les van a quitar las ganas de interpretar. A todos. Ya van a ver.


Tengan ustedes muy buenas noches.

viernes, 2 de julio de 2010

POTENTE GEN. ENCUESTA PRIMER SEMESTRE.

Síntesis del post: Potente Gen, porque es viernes, y los viernes yo siempre subo un Potente Gen. Actualización. Encuesta que funciona para atrás.

Estimados:

Ha llegado el momento de celebrar la tan mentada fiesta de la democracia, en la que ustedes, protagonistas exclusivos del evento, se romperán los cuernos para elegir al PG ganador del semestre y primer finalista del año.

A lo nuestro, que tengo muchas imágenes para subir. Y muy poco tiempo disponible:


POTENTE GEN. ENCUESTA PRIMER SEMESTRE.

Gen Depp


Gen Damon


Gen Cruise


Gen Pitt


Gen Menem




Gen Rossi


Gen Suller


Gen Sosa


Gen Cormillot




Gen Law


Gen Xipolitakis


Gen Legrand


Gen Iglesias


Gen Villafañe




Gen Higuaín


Gen Di Palma





No olviden que para que su voto sea válido deben introducirlo en la encuesta que figura en la barra lateral.

Actualización: Che... me parece que la encuesta no funciona. No computa los votos. Veremos con el correr de las horas. Por las dudas digan su voto en el comentario, así aplicamos el sistema manual. Es todo lo que se me ocurre.

Que la sombra del fraude no opaque estos comicios.

Ahora me voy contento, porque es viernes. Y los viernes yo almuerzo solo. Y como lo que me gusta. Y me tomo un vinito chico con hielo y soda. Y postre. Y café, si dan.



Tengan ustedes un semifinalista fin de semana.

martes, 29 de junio de 2010

CUCURUCHO NO HAY...

Síntesis del post: Nocturnidad. Paseo televisivo. Ganas de molestar. Remate.





Pasear por la grilla televisiva a altas horas de la noche es un arte de difícil ejecución. No cualquiera es capaz de hallar la combinación adecuada para mantener los sentidos en alerta y la mente despejada, y prueba de ello son los miles de cuerpos inertes que cada noche acaban derrumbados sobre un sofá, doblados sobre sí mismos, luciendo llamativos colgajos de baba, ladeados parcialmente o con todo el peso concentrado sobre pequeños huesos que no fueron diseñados para soportarlo. Eludir a Morfeo requiere instinto, velocidad y buena predisposición, además de un dedo pulgar inquieto y a la vez juicioso. No señor, no es para cualquiera.

Una habitación a media luz. Una señorita se abalanza sobre un joven exhibiendo una actitud que calificaremos como fogosa. Lo acaricia, lo besa. Y él permite. Todo viento en popa.

Dedo pulgar quieto, pero en posición.

De pronto la situación da un vuelco inesperado. Al menos para mí. El joven la aparta con cara de circunstancia, cierra el puño y se inflinge sonoros golpecitos en la frente, como si quisiera embadurnarla con un cucurucho de helado, pero sin helado. Interpone excepciones. Habla de un pasado común calamitoso y la abraza con más amor que lujuria.

Me pierden. Dedo pulgar operativo.

Los goles de Brasil frente al combinado chileno, pero analizados desde la perspectiva de un desencajado Marcelo Bielsa.

El hombre camina de un lado a otro entre miradas furtivas y vivísimos alaridos. Le va a dar un infarto en cualquier momento. Se sienta. Se para. Instruye a su colaborador más cercano para que amoneste, advierta o amenace a uno o varios de sus jugadores. Insulta sin un destinatario definido. No puede con su alma. Y encima pierde tres a cero.

Me da lástima. Dedo pulgar al ruedo.

Según entiendo, el Universo está compuesto en su mayoría por materia oscura. Jamás hemos visto siquiera una partícula de esta clase de materia. Y cuando hablamos de partícula, nos referimos a un despojo no más grande que la millonésima parte de un átomo. El concepto es complejo, aunque inquietante. Me quedaría mirando si no fuera porque en lugar de esos gráficos computarizados tan interesantes que suelen mostrar en estos programas, hay un científico chino (o norcoreano) que me cuenta lo que yo quiero ver. Y todo con la misma cara.

Me frustro. Dedo pulgar al rescate.

Homero Simpson en acción. Me gustaban más los capítulos viejos. Wimbledon, el partido más largo de la historia. Nadie en su sano juicio lo resistiría a estas horas de la noche. Un cocinero italiano prepara una salsa. No quiero terminar asaltando la heladera. El joven del cucurucho ensaya un parlamento inverosímil delante de otra señorita. O talvez la misma. No lo sé. Sus palabras garantizan una noche en soledad.

Finalmente la oscuridad. Párpados a media asta. Un profesional interpreta el mensaje. No quiero traer a escena el espectáculo de la baba. Es hora de marchar a la habitación.

Por casualidad me cruzo con la señora Bigud en el baño. Ella duerme hace más de tres horas, pero alguna necesidad de tipo fisiológico la sacó de la cama justo en este momento.

Repito maquinalmente el parlamento del joven, más para molestar que para lograr un permiso. No soy creíble, y me gano un insulto de última hora.

Es una verdadera pena, me dejó con el remate en la punta de la lengua.

Cucurucho no hay…


Tengan ustedes muy buenas noches.

PS: Arderán en el infierno aquellos ingratos que no pasen por MIB con el objeto de celebrar las pavadas que escribo. Ya lo saben.

viernes, 25 de junio de 2010

POTENTE GEN

Síntesis del post: Potente Gen, porque es viernes, y los viernes yo siempre subo un Potente Gen.

Estimados:

Tal como adelanté el martes pasado, procedo a poner en pantalla el último PG del semestre. Nos queda por delante una verdadera fiesta de la democracia que consagrará al primer finalista del año. Pero eso será recién el viernes que viene, no nos adelantemos.


En esta ocasión, el mundo del automovilismo nos regala a una de sus familias más destacadas. Descuento que la misma estará a la altura de vuestro negro paladar.

A lo nuestro:

POTENTE GEN

Gen Di Palma

Rubén Luis. Papá.

Marcos. Hijo.

Patricio. Hijo también.

Rubén Luis. Otra vez.

Marcos. Otra vez.

Patricio y Marcos. Hermanos.

Los escucho, pero mientras me voy contento. Porque es viernes. Y los viernes yo almuerzo solo. Y como lo que me gusta. Y me tomo un vinito chico con hielo y soda. Y postre. Y café, si dan.


Tengan ustedes un cuartofinalista fin de semana.

martes, 22 de junio de 2010

HORA LIBRE

Síntesis del post: Hora libre. Anuncio. Elecciones.



Estimados:

Considerando el hecho de que estoy bastante apremiado con los tiempos, hoy tienen hora libre. En rigor de verdad, no me verán el casco en toda la semana. Ni aquí ni en sus respectivos hogares virtuales.

Descansen, concentren para el partido de la selección y prepárense para el que será, el viernes que viene, el último PG del semestre. Luego deberán elegir al primer exponente que competirá por el trofeo a fin de año.



Tengan ustedes una consagratoria semana.

viernes, 18 de junio de 2010

POTENTE GEN

Síntesis del post: Potente Gen, porque es viernes, y los viernes yo siempre subo un Potente Gen.

En esta ocasión, aprovechando el clima mundialista dominante, traigo un gen netamente albiceleste. El actual goleador de la selección argentina y sus afectos más íntimos. Una familia futbolera que ha transitado las canchas argentinas durante los últimos treinta años. En mi humilde opinión, es un exponente indiscutible.

A lo nuestro:


POTENTE GEN

Gen Higuaín

Jorge Nicolás. Papá. Defensor.

Gonzalo. Hijo. Goleador.

Jorge Nicolás y Gonzalo. Padre e hijo.

Federico. Hijo también. Goleador también. Pero poquito.

Gonzalo y Federico. Hermanos.

No creo que haya demasiado espacio para la discusión, así que ahora me voy contento. Porque es viernes. Y los viernes yo almuerzo solo. Y como lo que me gusta. Y me tomo un vinito chico con soda y hielo. Y postre. Y café, si dan.


Tengan ustedes un clasificatorio fin de semana.

lunes, 14 de junio de 2010

INCIDENTE EN EL SUBTE "A"

Síntesis del post: Viaje en subte. Gordo disidente. Anciana acusadora. Resentimiento final.





Corre el mes de diciembre del año 2006. El calor es insoportable.

”Metrovías informa que la línea "A", Primera Junta-Plaza de Mayo, presta servicio con demora. Disculpe las molestias ocasionadas”.

Me caigo y me levanto encima de Metrovías.

El tren irrumpe como un toro bravo en la estación Acoyte. Y viene hasta la manija. Se abre la puerta y tres o cuatro desprevenidos son expulsados al espacio exterior perdiendo para siempre su lugar.

Ya no queda sitio para nada ni nadie, pero en el último instante aparece un gordo que opina distinto. Me resisto intentando cubrir el único hueco a través del cual podía soñar un abordaje, pero este simpático disidente afirma sus manazas en el marco de la puerta, inspira profunda y ruidosamente, y se impulsa hacia el interior del vagón con un horrendo movimiento pélvico que cambia para siempre mi visión del mundo.

Lo fulmino con una mirada repleta de indignación, pero me ignora.

Dejamos atrás Plaza Miserere y una vieja – por cierto bastante deteriorada- que tengo incrustada debajo de la axila derecha comienza a proferir una serie de insultos murmurados. Como no la escucho bien me sumerjo de nuevo en mis pensamientos, pero al cabo de un instante me percato de que aquellos terribles epítetos están dirigidos hacia mi persona.

Todo sucede muy rápido y pierdo segundos valiosos. El olor fétido de un intestino en plan de evacuación se ensaña con mis fosas nasales al tiempo que la vieja me endilga la responsabilidad a grito pelado. La muy artera.

¿Por qué a mí y no a cualquier otro pasajero?

Tal vez por mi color de piel. O por mi naturaleza salvaje. O por aquel conflictivo manifiesto en contra del agua dulce. No lo sé. De cualquier modo tengo ganas de cazarla de la nuca y refregarle el ojete por la cara para insuflarle algunos pensamientos absolutorios.

Miro a los costados en busca de algún otro candidato que cuadre en los parámetros visuales que el inconciente social suele reservar para los inadaptados, pero no lo encuentro. Para ser del todo franco, yo también habría alzado un índice acusador en dirección a mi persona. A la derecha tengo una vieja -otra- que se parece más a un cadáver en descomposición que a un ser vivo (lo cual explicaría el olor), y a la izquierda una magnífica señorita cuya parte trasera no podría expedir más que claveles perfumados y versos alejandrinos.

A la altura de la estación Lima ya soy víctima del repudio general. La vieja defiende su nariz aguileña con un pañuelo de tela repleto de pegotes, pero no ha dejado de insultarme; y enfrente se me paró un pelado bastante fornido cuyo único deseo es propinarme una feroz golpiza. Para colmo, un grupo de adolescentes entona algunos cánticos alusivos que impiden que el incidente se desdibuje en la memoria de los presentes. La situación es crítica, aunque por suerte la gente desciende en masa para efectuar la combinación con la línea "C".

Al llegar a la estación Plaza de Mayo solo quedamos en el vagón el gordo disidente, la vieja denunciante y yo. Es el fin del recorrido.

Se abre la puerta y desciende la vieja berreando. Cada tanto se da vuelta y me busca con su inefable índice acusador, pero yo me disfrazo en la multitud. Finalmente apura el paso y sale de mi vida para siempre.

El gordo disidente me saluda con una leve inclinación de la cabeza, y me devuelve aquella mirada indignada con una sonrisa compasiva.

Yo lo ignoro. El horno no está para bollos, y los aliados pelean codo a codo en el campo de batalla. Si hubiera bastado con una sonrisa, me habría inclinado por la señorita de los claveles y los versos. De eso no cabe la menor duda.





Tengan ustedes muy buenas noches.