Extraña sucesión de infortunios que, poco a poco, fueron minando mi voluntad hasta transformar aquel viejo anhelo de triunfo en esta pacífica convivencia con el fracaso.

lunes, 27 de octubre de 2008

ESTABA LA PALOMA BLANCA


Algunas cosas bastante extrañas que suceden apenas pone uno los pies fuera de su casa, aunque son difíciles de contar sin ser tomado por loco o por mentiroso.


Creo haber señalado aquí -en este blog digo- que mi universo de acción es el de los entes en retirada. O sea, el de los seres en derrota. Ahora bien, existen algunos ámbitos que son más favorables que otros para el desarrollo de las actividades propias de este universo tan particular, y uno de estos ámbitos es, sin lugar a dudas, la plaza más cercana al hogar. Más precisamente, el viejo y querido banco de la plaza más cercana al hogar.

No. No me refiero al banco en tanto entidad financiera dedicada a realizar operaciones con el dinero de sus accionistas y los depósitos de sus clientes, sino al asiento con respaldo o sin él, en el que pueden sentarse una o varias personas decididas a arrojar por la borda una o varias tardes de su vida. A ese banco me refiero.

Bien; ahora que hemos establecido el sitio exacto en el que suelo desvirtuar mis anhelos y abofetear mis proyectos, procedo al relato de un incidente ocurrido en ese mismo sitio el domingo por la mañana:


Amparado por la sombra de un ombú centenario alimentaba yo a las palomas cuando una anciana se sentó a mi lado.


"Migas de pan mezcladas con perejil. Usted espera por Ceferino Namuncurá."


Lo dedujo por el perejil. Lo sé, aunque no puedo probarlo.


Ceferino Namuncurá es una paloma tuerta que hace unos cinco años se manifestó ante mis ojos para revelarme la receta del chimichurri cordobés, y desde ese día se ha mantenido en la clandestinidad.


"¿Por qué desea hablar con Ceferino Namuncurá?", indagó ansiosa de respuestas. "Porque quiero que me explique cómo salvar los pocos ahorros que me quedan para salir airoso de esta crisis financiera que nos azota."


La vieja consultó el reloj, se rascó la frente con el dedo índice de la mano derecha e insinuó una mueca de desaprobación. En algún punto parecía sorprendida con mi pretensión.


"El milagro de Ceferino Namuncurá radica en el hecho mismo de su conversación", sentenció con los ojos repletos de cordura. "¿Por qué habría de producir una revelación? Yo conozco el secreto para dorar las papas fritas sin que se quemen, y sin embargo he perdido todo lo que tenía."


Finalmente el ave no se hizo presente para rescatar los restos maltrechos de mi patrimonio, y yo me quedé en el banquito, inmóvil, observando los verdes de los árboles y escuchando el clamor de los pájaros recién amanecidos.


Puede que esta historia esté en condiciones de transmitir dos o tres enseñanzas, aunque ellas sean, en el fondo, más simbólicas que literales:


1- Para conservar los ahorros en medio de la crisis no hay que quedarse quieto en el banco.


2- Las viejas no entienden nada de finanzas, pero saben cómo sacar las papas del fuego.


3- Las palomas siempre se las arreglan para cagarte.



Que terminen bien la crisis.


21 comentarios:

Briks dijo...

tambien usted!!!!

nunca escuchó la frase "más boluda que las palomas"??






la prox. si quiere que ceferino se haga presente, antes de arrojar las miguitas con perejil.....haga la señal de la cruz

Mona Loca dijo...

Oiga! por qué le tira perejil a las palomas? ¿No les hace mal, como a los loros?
Usté estaba esperando a Ceferino para matarla/o!!!!

Por eso no se apareció para revelarle la verdad esperada.

El resto de sus reflexiones me parecen muy acertadas.
Felicítolo.

m. dijo...

hola, brillante las enseGnanzas. Aprovecho para comentar que recién hoy me aparece este post, hasta ayer abría tu blog y el último era el del 23, y eso que borro las cookies periódicamente eh. Eso para disculparme por no haber comentado antes :)
en fin, yo que vos compro oro.

Bugman dijo...

Yo tengo una guerra personal contra esos plumñiferos. Son una manga de mugrientos. Son como ratas voladoras. Y además son mentirosas. Por un consejo palomil, en una época me puse un parripollo.

La sabiduría de Pato dijo...

Las enseñanzas son geniales, supremas.
Es de saber que en las palomas no se puede confiar, son de esos animales que nadie quiere, decí que se están abriendo bastantes restaurantes chinos... la hora de su fin se acerca.

Saludos!

Anónimo dijo...

¿Usted llama Ceferino al Espíritu Santo? ¡Cuánta intimidad! Miedo me da...

No espere nunca nada bueno de las palomas. Siempre se equivocan, como en el poema de Alberti. ¿Por qué cree usted que cualquier atisbo de paz es imposible? ¿A quién se le ocurriría elegir a ese bicho como emblema?

¿Para cuándo "Narrador"? ¿Y por qué este post es del lunes y no ha salido en mi pantalla hasta hoy?

No haré más preguntas,

Srta. R.

Yoni Bigud dijo...

Señor Briks: Muchas gracias. ¿Sabe lo que ocurre? Que en el terreno místico no suelo tener demasiado éxito. No me funciona la señal de la cruz, ni el padre nuestro ni nada...

Mona: Le juro que no sabía. A lo mejor lo maté hace cinco años nomás, y el resto del tiempo esperé a un espectro. ¿Ve? Hasta en eso tengo mala suerte.

m.: Muchas gracias. Le cuento que en el campo informático soy prácticamente un iletrado, pero con lo poco que comprendo le digo cuál es mi hipótesis: En rigor de verdad yo empecé a escribir el post el lunes pero me surgió un imprevisto y lo tuve que guardar. Así que recién lo pude terminar ayer por la noche, momento en que lo publiqué. Por eso tiene fecha anterior.

Señor Bugman: Usté tiene razón, pero con tanta mentira junta pensé que ser engañado por una paloma podía ser más glamoroso.
¿Un parripollo? Hay que ver en las cosas que lo embarcan a usté...

Pato: Cierto, los chinos se perfilan como una solución viable. Pero mire que también tienen sus cositas...

Srta R: Yo pensé exactamente lo mismo que usted. ¿A quién se le ocurre usar a ese bicho como emblema? Mire que tenían opciones...
La sospecha general es que se equivocan adrede. ¿Lo puede creer? Adrede. Y yo esperando para colocar mis bonos.

En cuanto a la fecha del post, vea la explicación que más arriba le ofrecí a m. Creo que esa es la respuesta al misterio.

A Narrador le faltan un par de detallitos y lo largo a la pista. No creo que tarde más de cinco o seis días. Gracias por preguntar.

Le cuento además (a usté sola) que he terminado de leer "Mercado de espejismos", y me ha parecido un libro muy interesante.

Un saludo.

Little Butterfly dijo...

¿Por qué tanto empecinamiento con las pobres palomas?

¿Acaso no son puras, blancas y libertadoras?...

¿Por qué no tener en cuenta que si Ud lleva a su niña a un palomar éste sería una desilución para ella sino contasen estas armónicas aves?..

Ud es cruel...

Yoni Bigud dijo...

Pequeña Mariposa: Soy cruel. Es cierto. Pero no puedo hacer nada para evitarlo. No sé por qué estoy así de empecinado.

Le hago una confesión, solo por ser usté. Pero no le diga a nadie... mire que si no varios van a comenzar a sugerir que visite a algún profesional de la salud mental.
Bueno... ahí va: Mi hija se llama Paloma. ¿Tendrá algo que ver?

Un saludo.

Stella dijo...

Sicen que la paloma es el sómbolo de la paz, porque Noé mandó a una de ellas a fijarse si faltaba mucho para encontrar tierra en algun lado. Y ella volvió, después de mucho tiempo, con una ramita en el pico.
Está bien, Noé la mando a byscar tierra y no ramas, y tampoc estaban en guerra, asi qie no se que tiene que ver. Pero esa es la ´teoría que escuché en radio pasillo!

Muy bueno su relato, es como una fábula!

Little Butterfly dijo...

Debo admitir que su confesión, me da miedo Sr Yoni.

Yoni Bigud dijo...

Pequeña Mariposa: A mí también.

En otro orden de cosas, le cuento que celebro que sea usted mi primera y única seguidora. Y desde ya, le agradezco su persistencia. Me produce una mezcla de orgullo y euforia (y eso que no tomo cosas raras).

Un saludo.

Yoni Bigud dijo...

Stella: Se me había pasado por alto su comentario. Y eso que este sitio tampoco es "Todos Gronchos" como para que a mí encima se me olviden los lectores por el camino.

Bien; el asunto es más o menos como usté lo dice. Volvió con una ramita nomás.
Gracias.

Un saludo.

Estrella dijo...

Se equivocó la paloma, como bien cita la Srta. R.
Pobres palomitas blancas, a mí me caen simpáticas: por la canción de Alberdi, por Blancas palomita cantada por Horacio Molina, y por las palomas que describe en su libro el uruguayo Mario Levrero.

Lo bien que hace en pedirle lo que sea. En épocas de crisis, todo vale.

Hoy pasé por una plaza, miré el banco (sin resplado) y me acordé de yoni bigud y de Ceferino.

Saludos!

Yoni Bigud dijo...

Estrella: Usted sí que me interpreta. Todos los entes del mundo son sujetos pasibles de mangazo. Incluidas las palomas.

Gracias por acordarse de mí. Y de Ceferino, que aunque nadie me crea, existe y es buen cocinero.

Un saludo.

capitanfla dijo...

La paloma es el ave liberal por excelencia.
El liberalismo no es mi ave predilecta.

Claude dijo...

La tercera conclusión es la que más me convence. Bueno, no, lo admito: lo que pasa es que es la única que es experimentado con frecuencia (con frecuencia inintencional, se entiende).

Little Butterfly dijo...

No tiene nada que agradecer, una vez le dije que este blog tiene un efecto narcotizante, una vez que se lee, es imposible dejarlo,

¿Cómo no iba a ser su seguidora número uno?, eso sí, algún día recuerde que una mariposa fue la primera y regálele alguna poesía.

Yoni Bigud dijo...

Capitán: Averigüe cuándo es la temporada de caza, porque esa no es una especie protegida.

Claude: Es que la primera es una asociación libre, y la segunda un mero juego de palabras. En cambio usted ha puesto los ojos la tercera, que es la única verdad material.

Pequeña Mariposa: Por lo general, la poesía me queda muy lejos de la yema de los dedos, pero en este caso estoy decidido a hacer una excepción. Es todo un desafío porque tengo que vencer algunas limitaciones.
En síntesis: Prometido.

Un saludo.

cerriwden dijo...

Escucho todo, de todo aprendo.
¿Usted le tira pan con provenzal?
¿o sólo perejil?
Las viejas que saben/sabemos cosas inútiles como sacar las papas fritas sin quemarse, no suelen nadar en la abundancia de bienes materiales.
En cuanto al Santo un consejo.
No insista con el Sur, ha llegado la hora de los santos correntinos.
Santa Librada ayúdame en esta escapada(bancaria).
Gauchito Gil, que los ladrones no lleguen a mí.
(al más poderoso no lo nombro, por no generar temor).
besos
Muy buen relato.

Yoni Bigud dijo...

Cerriwden: Solo perejil. Pero mire que me lo pidió él mismo eh... no es un invento mío.
Muchas gracias por la guía de santos!!!

Un saludo.