Extraña sucesión de infortunios que, poco a poco, fueron minando mi voluntad hasta transformar aquel viejo anhelo de triunfo en esta pacífica convivencia con el fracaso.

viernes, 11 de noviembre de 2011

QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA


Síntesis del post: Cuestión previa. Un amigo. Una confesión. O varias. Un sacerdote. Motivaciones. Nostalgias.

Cuestión previa: Ante todo pido disculpas por no haber logrado contestar en tiempo y forma los comentarios recibidos en el artículo anterior. Tuve mis motivos. No volverá a suceder. De paso aprovecho la oportunidad que se me brinda para anunciar la pronta reanudación de las visitas a los espacios virtuales amigos y afines.




‘El otro día fui a la iglesia y me confesé’. Eso me dice mi amigo, ateo en la teoría y en los hechos. Y habla una verdad, con esa cara de verdad solo perceptible para aquellos que lo conocen —lo conocemos— desde la época dorada en que solía escarbarse los mocos en el rincón más apartado de la salita azul, con el primer descuido de la señorita. La señorita Ana (sé su nombre porque yo me escarbaba los mocos en la misma salita, aunque en sitios más expuestos).

¿Cómo dice?

No, no afirmo que haya —hayamos— dejado de escarbarse —escarbarnos— los mocos. Pero ahora lo hace —hacemos—, pongamos por caso, mientras el semáforo prolonga en forma indefinida un colorado que invita a la práctica de esa noble actividad. Eso es lo más cerca que se puede llegar, con treinta y tantos años sobre el lomo, de la impunidad que se gozaba en aquella salita. Aquella salita azul.

A lo nuestro sin más, que para dar forma a este artículo necesito de todos los dedos.

‘Padre, he tenido pensamientos impuros que incluyeron varias señoritas de vida licenciosa y algún que otro animal doméstico. Y he pasado a la acción. No una sino varias veces. Varios sábados. Todos. Todos los sábados. Y una respetable cantidad de viernes. Casi todos. Los viernes. Y para ello he metido mano en el fondo de reserva de la familia. Mi familia. El dinero destinado a la educación de mis hijos.’

Con esa confesión arranca mi amigo, aunque solo obtiene de parte del cura una invitación. Una invitación a seguir vaciando su alma de pecado.

‘Estoy estafando a mi socio. No me pida una explicación acabada de la ingeniería de esa estafa. Lo importante es el dinero que desvío hacia mi cuenta bancaria. Mucho dinero. Tanto que me compré un departamento a estrenar en Puerto Madero 90210. Con buena vista, doble cochera, cuatro baños y una cocina que bien podría servir para asar un buey almizclero sin remover sus partes duras.’

Asiente el cura. Se aferra a su cruz y acerca un oído adiestrado a la ventanita que sirve de nexo entre su pureza y la barbarie.

‘He mentido. Les mentí a mis mujeres. A mis concubinas. A las dos. Estoy de novio con una piba de veinte y tengo pensado casarme dentro de seis meses. No con ella sino con la hermana, que es cinco años menor y mucho más osada en la cama. A lo mejor con las dos. No tenemos demasiado de qué hablar, por la diferencia generacional. Pero al fin y al cabo de eso se trata el matrimonio. De convivir con una completa extraña a la que se odia más de lo que se ama. O con dos.’

Guarda un tenso silencio el representante de Dios en la tierra. Pero no interrumpe el desahogo.

‘He matado a un hombre. Un vecino. Golpeó a mi puerta, le molestaba el volumen de la música. Entonces le disparé entre las cejas y lo enterré en el jardín. Ahora siento remordimiento. Quiero decir, ya había matado antes, aunque nunca con intención. No es lo mismo padre. Me refiero a atropellar a una persona y luego huir de la escena sin mirar atrás. Eso no es tan grave. Al no existir dolo el alma no se ensucia.’

Ni siquiera esa última falacia colma la paciencia del confesor, que parece dispuesto a escuchar todas las atrocidades del mundo. Sin embargo eso ha sido todo.

‘Y al final me absolvió de todos mis pecados’. Eso me dice mi amigo, ateo en la teoría y en los hechos. Lo reprendió severamente, es cierto. Lo instó a confesar sus homicidios en la fiscalía de turno, eso también. Expuso un acabado planteo moral rechazando la bigamia y lo advirtió sobre la figura del estupro en el código penal, pero luego habilitó el perdón divino respetando todos y cada uno de los ritos.

‘Pero todo es mentira. Vos no tenés hijos. Ni concubina ni concubinas. Ni socios. Ni mataste a nadie. No podría hablar con propiedad acerca de tus pensamientos impuros, pero estoy seguro de que no los llevaste a la práctica. Al menos no en la parte que respecta a los animales domésticos. Lo único más o menos cercano a la realidad es que estás de novio con una piba de veintiuno’. Eso le digo a mi amigo, yo, que no soy ateo ni en la teoría ni en los hechos. Y me quedo mirándolo, a la espera de una explicación satisfactoria.

‘Sí, ya sé, ya sé. Pero no me negarás que parece de dieciocho. Y además hay otra cosa que no es mentira. Con Pilar decidimos casarnos. El lunes pensamos irlo a ver. Al cura digo. Le vamos a pedir que presida la ceremonia. Es que si Dios ya me perdonó todos los pecados, no veo por qué razón no podría casarme en su casa.

Me quedo mirándolo de la misma forma que antes. Aún no tengo mi explicación satisfactoria. Conozco los hechos y las intenciones, pero me faltan los porqués.

‘No sé che. No hay un porqué. Quizás lo hice para reírme un poco. Para ver la cara que pone el lunes, cómo hace para mirarla a los ojos con mis secretos a cuestas. Como cuando me bajaba del colectivo y te dejaba saludos para tu novio, y todas las viejas retrógradas te estudiaban con odio. ¿Te acordás? No sé, era divertido… a veces me pongo un poco nostálgico, me dan muchas ganas de llorar.’

Nos despedimos y me retiro a mi hogar. A pie. Intento sacar alguna conclusión. Qué sé yo… cada cual combate sus penas como mejor sabe o puede. Cada uno con su librito. Sin embargo no puedo evitar pensar que, a la luz de los acontecimientos expuestos, mis nostalgias suelen ser bastante insulsas.



Tengan ustedes muy buenas noches.

26 comentarios:

Francisca dijo...

Te aplaudo a vos, y aplaudo al humor de tu amigo comemocos de la salita azul. Aplaudo al sentimiento de nostalgia que nos hace saber que la vida es linda y nos saca una sonrisa.
Me encantó.... pero no me voy a confesar ni en joda!!!
Saludos y buen fin de semana!

Nefertiti dijo...

Cada uno tiene su propia idea del concepto de "divertirse barato". Hay que respetarlo...

Tema aparte: no quisiera ver como estará la parte de abajo de su escritorio, si sigue conservando la costumbre esa del escarbado y luego se da cuenta de que necesita todos los dedos para teclear...

El Mostro dijo...

Yo me negué a confesarme a los 5 años y me echaron del jardín.

¿Enserio se casa con una de 21? Que guacho afortunado!

Elvis dijo...

Bueno, que yo sepa no hay ninguna ley que prohiba vacilar a los curas... Es el precio que tienen que pagar por escuchar a todo el mundo... A mi también me vacilan y no me quejo...
Abrazo.

Dany dijo...

La verdad, eso de la confesión escandalosa me gustó. Me dieron ganas. Digale a su amigo que lo espero el viernes a la noche para tocar timbres y voltear tachos de basura. ¿Cómo que eso es de la antiguedad?.....
Digale que me animo a todo menos a salir con una de 21, no me da el cuero. Abrazo grande!

VACACIONES EN ROMA dijo...

Don Yoni

Yo solamente me confieso con mi psicologa, no creo en los curas ni en la iglesia.

Ud. se anda escarbando...?? si prueba con una carilinas...por favor.!!

Creo en Dios y no hace falta que me arrodille frente a un tipo que està metido dentro de una especie de ropero antiguo...

Complicado su amigo, digo...perdòn.

Pero vio como es esto, uno a la flia. no la elige, a los amigos sì y si a usted le sirve esa relaciòn, usted sabe.

Lo extrañaba, pensaba esta mañana en el PG y no lo he visto por mi casa, ni por blogs amigos.

Se me cruzò por la cabeza que todavìa estaba hablando con la vija en la plaza...

Le mando saludos y buen fin de semana.

Pablo dijo...

Yo recuerdo haber mentido en alguna confesión de mi niñez por no tener nada punible para contar! jajajaja!
Ya cuando de verdad podría haber confesado cosas graves no recurrí más a esos lugares, es así.

Su amigo un genio, un mes de terapia para el párroco ese! jajajajaja!

Buen fin de semana, saludos.

Alelí dijo...

altos pecados imaginó tu "amigo"!

la idea, el concepto no está mal para nada es más divertí imaginando todos y cada uno de ellos.

está perdonado!
beso beso

Etienne dijo...

Yo también soy ateo en la práctica más que en la teoría (soy el cómodo que evita la ida al chamuyero del domingo pero que igualmente dice "Dios mío" ante algo asombroso) pero ni se me ocurriría ir a confesarme. Ni en chiste, ni para estudiarle la cara al cura.
Pero el tipo tiene la entrada segura al paraíso si le han perdonado toda esa pila de pecados, eso es innegable; aunque sean pecados prestados, valga aclarar.
Lo saludo y le vaticino un excelente fin de semana.
Abrazos!

Rebeca dijo...

La verdad es que siempre odie confesarme porque mis pecados son de morondanga, asique la idea de su amigo me viene barbaro. La proxima confieso algun homicidio y me divierto con la cara del cura

laura dijo...

esto m deja pensando en la extraña forma que tienen algunos hombres de mentir asi livianamente(y digo hombres porque el otro en cuestion tambien lo es).

ya sea por hacerse el gracioso como su amigo o sea para obtener lo que no se le da por derecha, como mi amigo

y sin mucho reparo, cuando mucho y a la luz de quedar descubierto, esgrimir unas disculpas que aparentemente deberian ser suficientes como para dejar todo en la nada

asiq usted está en la fila de los come mocos del semaforo en rojo?, se me acaba de caer un idolo, mire...

saludito, Don

Emoción dijo...

Me encantó la anécdota. Me divertí mucho, sobre todo al final con su conclusión respecto de sus propias nostalgias porque tuve la misma sensación respecto de las mías.
Cariños y que disfrute del fin de semana.

Humberto Dib dijo...

Pero qué buena idea... se me ocurren unas cuantas cosas para ir a vaciar a un confesionario. Eso sí, si en algún momento soy acusado de blasfemo o algo por el estilo, usted señor Yoni será el responsable.
Lo saludo.
HD

Etienne dijo...

No hay nadie acá para cantar el 14!

Yoni Bigud dijo...

Francisca: Usté porque si se fuera a confesar, sospecho, no recibiría aplausos de parte del cura.
Muchas gracias a usté.

Nefertiti: Hace algún tiempo escribí algo acerca de las cuatro operaciones básicas. ¿Sabe cuáles son?
Bueno, no la voy a hecer bucear en las profundidades del blog. Las cuatro operaciones básicas son... saco, miro, hago bolita y tiro.
Mi escritorio está inmaculado.

Mostro: Eso debe haberlo marcado de por vida.
La fortuna es algo muy relativo.

Elvis: ¿No hay? ¿seguro? Habría que revisar.

Señor Dany: No sea modesto. Yo sé que usté estaría a la altura.

VER: Mire, yo no me confieso con nadie, pero si me dieran a elegir lo haría con un cura antes que con un psicólogo.
Aquí estoy, he vuelto para quedarme. Tuve una semana movidita, eso es todo.
Muchas gracias a usté.

Pablo: La vida es así, un rejunte de momentos que no coinciden con los participantes.
Muchas gracias a usté.

Alelí: Con su perdón es más que suficiente.
Muchas gracias a usté.

Etienne: Supongo que toda forma de creer, aunque más no sea en los momentos de necesidad, es válida.
Muchas gracias a usté.

Rebeca: Y si no vaya y peque como es debido. Eso también funciona.

laura: Esto no es una cuestión gremial. Creo que hombres y mujeres mienten por igual. Liviana y pesadamente. Puede que haya alguna diferencia en las tácticas, pero no pasa de ahí.
Sepa que una cosa es extraer, y otra bien distinta comer.

Emoción: Hay gente que a uno lo hace sentir así, falto de sal.
Muchas gracias a usté.

Humberto: Soy responsable de muchas cosas. Demasiadas le diría. Para que tome nuevos compromisos me tiene que pagar. Así nomás se lo digo.

Etienne: Bien ahí.


Un saludo.

Esilleviana dijo...

:)))
tu amigo es peculiar, no?
pero realmente puede ser lo que tu piensas: estamos tan aburridos que necesitamos inventar historias ficticias (por supuesto) para entretenernos y no sentir que la rutina nos ahoga, mientras nos oprime la imaginación y nos apura la escasa alegría de fantasear (vaya!! estoy como tu amigo jaja).

pero sin duda, leerte contribuye a divertirse y como tu amigo cuando se despidía de ti con un saludo para tu novio, refleja una buena y amistosa imagen de ti (aunque la broma de tu amigo no coincidiera con la realidad...).

me gustó leerte.

un abrazo

Mecha dijo...

Las nostalgias insulsas son las peores... porque uno, en el fondo, nunca termina de entender qué diantres anda extrañando.

Pero no se desanime, Don Yoni. Quién le dice que uno de estos días, finalmente extrañe algo que sea realmente interesante.

=)

El Gaucho Santillán dijo...

Terrible azote, tu amigo.

Pero la verdad es que es una buena idea.

Espero que no le toque un cura botonazo, o està listo.

Un abrazo.

Any dijo...

El cura se debe haber divertido un rato, la mayoría del tiempo se debe aburrir como loco.
Me hubiera gustado ver su cara (la suya de usté) cuando el tipo se bajaba del bondi y le mandaba saludos a su novio jajajjaja.
Lo de los mocos en el semáforo es un clásico uajjjj!!
Y también es un clásico pasar por aqui e irse con una sonrisa.
un saludo

Yoni Bigud dijo...

Esilleviana: Sí, cada uno hace lo que puede para reducir el ahogo. Aunque no siempre es posible.
Muchas gracias a usté.

Mecha: No sé si no prefiero quedarme con mis nostalgias. No quiero extrañar nada de valor.
Muchas gracias a usté.

Gaucho: Para eso estamos los abogados.

Any: Era una cara de poker. Así era mi cara.
Muchas gracias a usté.


Un saludo.

Javier F. Noya dijo...

Su amigo, de imaginación pecadora prolífica, parece describir cierta cuestión de vuestra temprana juventud que parecería dicha como para escandalizar ancianas....ummmm, no sé...en toda joda hay algo de verdad...Saludos, como siempre y placer y no le mando a nadia más que a usté como para no crear confusiones.

Esilleviana dijo...

jajaja

espero que no se moleste...
pero conociendo su modo distinguido y enriquecedor de escribir, está seguro del comentario que ha dejado en mi espacio?? original lo que tu escribes...

:)

JeSs dijo...

Bueeeeeeeeeenas

Que lindo leer lo de los mocos, cuando toy cenando! podria haber puesto en su resumen: Si usted esta ingiriendo algun alimento en este momento, deje la lectura pa cuando se le de el provechito!! jajaja

Definitivamente me encanto! leia los pecados del susodicho, y pensaba en los mios jajajajaa y decia merd SOY UNA SANTA! y recordaba cuando mi vieja me decia que debia confesarme por haber falsificado la firma de mi viejo en una prueba de la primaria...

Adore el final, porque no lo imagine, aunque si el flaco era ateo, estaba todo muy bizarro. Definitivamente su relato me saco la sonrisa desde el inicio, aun por el detalle de los mocos.

Mis saludos para usted!

Shimmy dijo...

Obtenido el perdón de antemano, solo resta cometer los pecados.
Pasaría por alto el homicidio y los animales domésticos, pero el departamento con una cocina para hacer un buey sin quitarle las partes duras suena tentador, haría falta conseguir un socio.

Guada GN dijo...

Ve, ahora me hace sentir culpable... La última vez que me confesé - y basicamente me arrepentí de algo al punto de necesitar confesarlo - fue hace tanto tiempo que ni me acuerdo...
Mire, vaya, y mándele saludos a su novio, ya que está en eso... ¿Y uste´que mira, señora? ¡¿Le debemos algo?!

Yoni Bigud dijo...

Javier: Qué sé yo... debe ser como usté dice. No voy a disipar sus sospechas.
Muchas gracias a usté.

Esilleviana: Sí, estoy seguro. Mucahas gracias a usté.

JeSs: Mis disculpas por no haber avisado. Sin embargo me alegro por haberle sacado una sonrisa. Muchas gracias a usté.

Shimmy: Me anoto. No tengo pecados perdonados, pero da lo mismo.

Guada: ¿Ve cómo es? No soporto las miradas inquisidoras de esta señora. Por favor, haga algo.

Un saludo.