Extraña sucesión de infortunios que, poco a poco, fueron minando mi voluntad hasta transformar aquel viejo anhelo de triunfo en esta pacífica convivencia con el fracaso.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EL RÚBEN, SUS AMANTES, EL TESTIGO Y EL GOLEADOR

Síntesis del post: Agresión. El Rúben. Título barrial de peso completo. Testigo imparcial. Inoportuna intervención. Futbolista. Conclusión.



La escena que nos ocupa en el día de la fecha transcurre en la vía pública, a las once y media de la noche y delante de dos testigos que no dan crédito a lo que ven. Uno de esos testigos es, como no podía ser de otra manera, este simpático profesional con una marcada tendencia a poner por escrito un significativo porcentaje de los asuntos que le toca presenciar.

Así las cosas, resta aclarar que en virtud de la naturaleza del hecho, sus múltiples aristas y derivaciones, habría sido una picardía retenerlo en la memoria solo para ser presentado en forma de anécdota verbal en alguna tertulia futura. Un desperdicio imperdonable.

A lo nuestro sin más, que tengo miedo de que el entusiasmo me conduzca a extenderme más de la cuenta en el planteo.

Una mujer de unos cuarenta años, rubia y algo pasada de peso aguarda parada en la esquina a que el semáforo la habilite a cruzar la calle. De pronto otra mujer de similar edad, rubia también y algo –bastante- más pasada de peso que ella se arrima a la carrera y la ataca por la retaguardia de la forma más artera. Primero le aplica un sonoro castañazo en la nuca y luego, antes de que alcance a darse vuelta, le sacude el parietal derecho con un certero revoleo de cartera.

“¡La próxima vez que te le acerques al Rúben te pego cuatro tiros en las piernas!”, ruge la agresora mientras su víctima intenta decodificar el cuadro de situación sin perder la vertical.

Ahora tenemos a las dos involucradas cara a cara. Una bufa como un toro con la banderilla clavada en el cerviguillo, y la otra se apresta a devolver gentilezas. Es claro que aquí no hay inocentes. El motivo del ataque ha sido identificado y aceptado como válido, ya que el brillo en los ojos de la agredida parece gritar a los cuatro vientos que a ella el único que la cachetea es el Rúben.

Escena de pugilato en puerta. En la vida existen asuntos cuya delicadeza demanda que sean dirimidos a golpes. No hay palabra capaz de calmar el hervor del espíritu. ¿Quién es uno para mancillar con una intervención inoportuna e injusta su propia condición de testigo imparcial?

Bueno, sí, me quedé mirando cómo las dos gorditas se daban de patadas en la vía pública. Tampoco es para tanto.

Debe ser –al Rúben me refiero- un hombre de excepción, porque sus dos amantes se pegan, se patean, se arañan y se insultan con un fervor digno de elogio. Si alguien hubiera osado cobrarme una entrada para ver este espectáculo, la habría pagado con gusto.

Y a modo de frutilla para este postre delicioso, sorpresas nos da la vida. La que en un principio revestía el carácter de víctima, a pesar de tener el tonelaje y el factor sorpresa manifiestamente en contra, prevalece ahora a base de echarle huevos al asunto, si se me permite la expresión. Madura amigos, madura el knock out, diría el genial Osvaldo Príncipi. Su rival se tambalea con la respiración entrecortada y arrojando manotazos sin destino preciso a la espera del golpe que defina la contienda.

De pronto interviene un señor y domina, no con poco esfuerzo, a nuestra aspirante al título barrial de los pesos completos. El muy canalla. Todo el mundo sabe que un boxeador parado es un boxeador que quiere seguir boxeando, y que un testigo imparcial es aquel que se abstiene de modificar el estado de cosas durante su desarrollo.

Quebrada la magia decido intervenir haciéndome cargo de la derrotada. El Rúben tendrá que esperar unos días para desatar la lujuria, o bien desquitarse con nuestra campeona, que bien se lo ha ganado en el cuadrilátero.

Reconozco al hombre. Es un ex futbolista que jugó en varios clubes nacionales allá por la década del ochenta. Hizo varios goles. Erró un penal en una semifinal de copa. No mucho más. Nuestra acción conjunta restablece la paz en cuestión de minutos, y las mujeres parten en direcciones opuestas profiriendo amenazas no muy atendibles.

El delantero me pregunta por qué peleaban.

“Por la posesión del Rúben”, respondo yo mientras decido si insultarlo o pedirle un autógrafo.

Finalmente lo dejo ir sin hacer lo uno ni lo otro. Su firma no vale gran cosa, y ya lo han insultado demasiado a lo largo de su vida.

Además el precio de la entrada me ha sido devuelto con creces. Boxeo, fútbol y un artículo gratis. Sería imprudente de mi parte pedir algo más.



Tengan ustedes muy buenas noches.

47 comentarios:

El Señor F. dijo...

Y no nos va a decir quién es el goleador?

¿A usted le dicen Ventura?

Elvis dijo...

Está claro que los hombres nos podremos pelear por cualquier tontería, pero las mujeres sólo se pelean por un hombre. Es el único motivo que las hace perder los papeles y tirarse de los pelos... o de lo que sea.
Hizo bien en no intervenir, pero tendría que haber agarrado al misterioso delantero, me quedé con las ganas de saber quien habría ganado la pelea...

Saludos cordiales.

Sir Lothar Mambetta dijo...

He visto una anécdota parecida en el blog de un ex-jugador de fútbol, pero él contaba que de testigo estaba Darth Vader gritando: "¡Sientan la fuerza del Lado Oscuro, gordis! ¡Sólo el Lado Oscuro les puede proporcionar al Rubén!".
Ahora todo cierra.
Gran crónica la suya.

El Gaucho Santillán dijo...

Increìble que dos mujeres se peleen por un pintor clàsico.

Claro que valen mucha plata sus cuadros.

"La masacre de los inocentes", se vendiò en 200 millones de dòlares.

Por esa plata, lo boxeo a Tyson.

Saludos.

Pablo dijo...

Iba a comentar algo que me parecía piola hasta que vi el de Mambetta...

Muy buena anécdota, tu respuesta al fulbolista como si de una conquista territorial se tratara resume tu manera de observar el asunto.

En mi caso esas situaciones me generan demasiada risa, no hubiera podido intervenir sin resultar insultado por todos.

Saludos!

Alelí dijo...

juaaaaaaaaaaa
juaaaaaaaaaaaaa
juaaaaaaaaaaaaaa

yoni, sos un maestro de la descripción, me morí de risa con la pelea de sumo adaptada a nuestras latitudes! Ay! vení Rubén, venís con las muchachaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!
jajajajja

fenomenal!

beso beso

ElFlaco dijo...

Allí estaban la Estufa y el Kerosene, obviamente el muchacho originador de la contienda no era otro que, Ricardo Ruben!!!!
Sencillamente Genial lo suyo no hay mas nada que agregar.

Mona Loca dijo...

Pero...dónde vive usted?????
Digo, así me paseo por la zona a ver si veo alguno de estos espectáculos.


No se joroba con los Rúbenes. Parece que desatan pasiones peligrosas.
Y son flor de atorrantes, también.

besos

Shimmy dijo...

A mi el boxeo me gusta mirarlo tomando whisky. Si los pugilistas son dos señoras excedidas en peso y el manager es El Rubén, por ahi cambio el whisky por una cerveza y manices, pero igual lo miraría.
Excelente el relato, casi casi que lo estaba viendo, era en la esquina del Luna Park, no?
Salute Donyoni, que sigan los éxitos.

La solitaria dijo...

Juro Dr. Yoni que su vivído relato me ayudó a imaginar toda la escenita...

Yo también hubiera pagado la entrada para ver esa pelea!

Nefertiti dijo...

Yoni Yoni.... que calidad descriptiva mi estimado!!! Me quedé con ganas de saber como es el Ruben... solo para tener el cuadro completo.
Realmente la atacante debería considerar seriamente un correctivo para él, en principio

Samain dijo...

Cada vez que usted relata las cosas que ve o le pasan en la calle, me pregunto: ¿Dónde vive?

Ahora debería llevar una copita dorada con la cara Del Rubèn (cara hipotética, claro)... por las dudas, vio?

Pablo dijo...

¿Usted cree que el Rúben va a verse obligado a participar de la pelea de fondo por alguna de las dos gorditas?

Si no fuese porque fue en una final y no una semi, le decía que era el Luifa Artime (y la madre que lo parió)

Minombresabeahierba dijo...

Por supuesto!

Cualquier conocedor de universidad de la calle, sabe que "Los de afuera son de palo.

¿Sería éste el Rúbens, ése que pintó "Cupido, el amor vencedor"?

Abrazo

A.R.N. dijo...

y el ruben no puede elegir con cual quedarse? por ahi quiere quedarse con las dos. en ese caso yo aplicaria la ley salomonica, lo cortaria al medio.
besito.

Mariela Torres dijo...

¡Qué buen narrador que es usted!
Vi la pelea, las luchadoras, y al jugador retirado, y a usted, claro.
El Rúben debe valer mucho, llegar a las manos es un asunto serio.

Saludos.

Yoni Bigud dijo...

Señor F: La respuesta a sus dos preguntas es no.

Elvis: Creo que la pelea estaba definida, pero faltó lo mejor.

Sir Lothar: Qué suerte la mía... puesto en evidencia por otro cronista.

Gaucho: Es más fácil que peleen por un pintor clásico que por un sodero. O no sé. Es más lógico, no más simple.

Pablo: Mis intervenciones siempre generan insultos de lo más variados.

Alelí: Muchas gracias a usté.

Flaco: Tiene razón, no lo había pensado así. Muchas gracias a usté.

Mona: No es dónde vivo sino mi búsqueda incansable :)

Shimmy: Excelente elección para acompañar la pelea. Páseme las papas fritas.
Muchas gracias a usté.

Solitaria: Muchas gracias a usté. Son cien mangos.

Nefertiti: Muchas gracias a usté. Es cierto, y encima el Rúben es el único que no la ligó.

Samain: No es dónde vivo, mire la respuesta a Mona.
Muchas gracias a usté.

Señor Pablo: No era el Luisfa. Siga participando.

Minombresabeahierba: En efecto, son de palo.
Todo puede ser. La gente es muy imaginativa a la hora de pelear.

A.R.N: Sí, pero ahí habría que ver qué mitad le toca a quién.


Un saludo.

Yoni Bigud dijo...

Y... 18.

Yoni Bigud dijo...

Mariela: Muchas gracias a usté. Mire que las manos suelen soltarse por muy poca cosa.

Un saludo.

LadyMarian dijo...

Espere que me levanto para aplaudir. clap, clap, clap. Un genio describiendo! Lo felicito!

1) No coincido con Elvis. Jamás pegaría a alguien por un tipo! Ni siquiera le pegaría al tipo. Bueno, le pegaría de alguna forma indirecta. Lo mío sería planificado. Y menos aún por una infidelidad. O sea, el tipo te mete los cuernos y lo premiás dándole el gusto de que sepa que te peleaste con una mujer por él! Nunca lo entenderé.

De lo que sí me considero perfectamente capaz es de pelearme para defender a mi hija. Y no sólo pelearme, también cosas peores.

2) Al Rúben evidentemente le gustan las rubias gorditas. Va a estar encantado cuando sepa que se pelearon por él. Quizás se acerque para que le cuente con detalles lo que pasó.

3) Usted es de los que sienten fascinación por las peleas femeninas en el barro. jajaja

Besos

miralunas dijo...

as{i somos las gorditas. apasionadas y más diestras de lo que se cree.

la próxima, invite!

no pienso ser redundante en el elogio.
le dejo un saludo respetuoso, no más.

Guada GN dijo...

Ni quiero imaginar la escena - aún cuando la imagino perféctamente -, cuando Gordita A llegue a casa y lo calce al Rúben con un "¡mirá lo que me hizo esa shegua! ¡O vos la dejás de ver o sho me shevo al Armando, a la Dalma y a la Shanina y vos no los ves mas!", porque las gorditas rubias cuando se sienten que están perdiendo pueden ser feroces...

Estrella dijo...

Las gorditas patoteras, mire usted.
Hace unos años, presenciamos una pelea terrible entre un él y una ella. Ella, a los gritos, le decía: ajáaaa, así te quería agarrar (ÉL estaba con una mujer bonita)y tus hijos en casa, preguntando por vos!!", así, gritó un buen rato en plena pizzería. Cuando se fue, alguien dijo que eran estudiantes de teatro, que hacían ejercicios callejeros. Nunca supe la verdad.

El Mostro dijo...

Fascinante. Da para hacer un cortometraje y ganar La Vulva de Bronce del Festival de San Guango.

Un abrazo.

Any dijo...

Que momento! Evidentemente al que hay que cachetearlo por bígamo es al Rúben. Ud debió haber sugerido que fueran a buscarlo para darle su merecido jajajjajaj!
Y quien sería el futbolista? Bué ... no sé pa' que pregunto ... yo salvo Maradona no reconozco a nadie =S
un abrazo

Carugo dijo...

A mí, querido Yoni, me ha tocado alguna vez presenciar una pelea callejera entre dos gordas.
Lo verdaderamente magnífico de esas escenas de pugilato fue que una de ellas golpeaba con el puño cerrado cual varón lo que causó severos daños a su contrincante.
Le juro que era para preguntarse si esa señora no había practicado boxeo en algún momento de su vida porque tenia un cross brutal.
No puedo recordar quién puede ser ese delantero (que estimo debe ser de River si usted lo recuerda bien).
Por sus pagos (antiguamente, los míos) solía pasearse el Gallego Gonzalez pero no creo que sea él por lo anteriormente expuesto.
Saludos!

La condesa sangrienta dijo...

A mí me parece que esas dos rubias de peso pesado sólo podían pelear por un único Ruben...
Rubén Peucelle!
saludos!

Etienne dijo...

Mientras las dos fervorosas señoras sepelaban por el Rúben e intentaban defender su honor (el de ellas, me refiero) el susodicho estaría disfrutando de las mieles de otra señorita algo excedida de peso (supongamos que él tiene un vicio) en algún telo de la zona.
Pero, como la identidad del goleador, a eso tampoco lo sabremos nunca!

Genial Mr, Yoni!!

Abrazos!

Javier F. Noya dijo...

La campeona gano por puntos, pues ud. no ha podido dejar de evaluar el desempeño de ambas contendientes. Se ha transformado en jurado gracias a la campana que sonó en pos de la civilidad. Y agradezco que así sea pues si no nos perderíamos de este tan buen relato. Saludos a puño cerrado, por las dudas, siempre la izquierda paralela a la cara para que salga en jub.

cleopatra dijo...

Uh...maravilloso espectáculo, aunque todavía no entiendo a las de mi género...eso de pelearse por un hombre habiendo tantos...

Bue, quizás para las gorditas esas el Rúben era el único que les hacía el favor :)

Beso rastafari.

cleopatra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cristina dijo...

"En la vida existen asuntos cuya delicadeza demanda que sean dirimidos a golpes".
Esta sería la frase ideal para el trailer, promocionando el corto que sugiere el Mostro.
¡Usted es un observador de lujo y un narrador de luxe!

miralunas dijo...

mmmm...casi cometo la gaffe de comentar un comentario. pero fui hasta su blog y me gustó como escribe las soledades, que como "habla".

así son las emperatrices, vaya!

y cometí la gaffe, nomás.

pido humildemente disculpas.

Epístola Gutierrez dijo...

Al igual que al Flaco, me vino a la mente el tema de Ricardo Rubén.
Indudablemente el hombre juega a dos puntas y además le gustan las gorditas rubias.
Que triste situación, por lo menos usted fue testigo y su crónica es muy graciosa. También me ha hecho reír el imaginarlo como expectador del echo.
Siga con estas historias, que son geniales.
Un beso.

La candorosa dijo...

Las escenas de pugilato tienen su encanto, y como usté bien nos lo cuenta, si no fuera por el entrometido futbolista pacifista, este post habría tenido más detalles interesantes, caramba!!!

Cosa extraña esa, de las mujeres que se pelean a golpes por un hombre, ¿sabe que nunca lo entendí?...

Abrazos!!

Lelé dijo...

Usted se supera a sí mismo. Lo felicito. Le lei su relato a mi marido mientras lavaba los platos y nos reimos de lo lindo. Cariños.

laura dijo...

je, le cuento que mi platea estaba pegadita a la suya con semejante descripción, muy bueno!!!

Yoni Bigud dijo...

LadyMarian: Muchas gracias a usté. Nunca diga nunca. Mañana se puede encontrar peleando por la cosa más insólita.

miralunas: Muchas gracias a usté.

Guada: Coincido. Al Rúben le esperan tiempos difíciles.

Estrella: Es una buena excusa para cuando a uno le pasan cosas similares. Soy artista.

Mostro: Ya estamos ternados.

Any: El culpable siempre sale indemne.
El futbolista quedará en secreto.

Señor Carugo: Qué casualidad. El gallego González vivía (y no sé si aún vive) a veinte metros de mi casa. En la misma cuadra.

Condesa: El ancho.

Etienne: Apuesto por lo mismo, estará en algún lecho ajeno. Muchas gracias a usté.

Javier: Para mí fue KOT. Muchas gracias a usté.

Cleopatra: Es una regla de oro. Cuando el bien escasea...

Comentario suprimido: Oh.

Cristina: Tiene razón, suena a promoción. Muchas gracias a usté.

miralunas: ...

Epístola: Muchas gracias a usté.

Candorosa: Parece que el futbolista extrañaba los insultos del público. Muchas gracias a usté.

Lelé: Muchas gracias a usté. Linda combinación esa de la lectura y la vajilla.

Laura: Muchas gracias a usté.


Un saludo.

Caia dijo...

Usté sí que tiene espectáculo gratis, amigo.
Debería haber tomado apuestas, seguramente había otros espectadores, no?
Muy bueno el comentario de Mambetta.
Me sumo al pedido del señor F, quién era??
Salu2!

Jazmin dijo...

Impresionante relato!!
Casi pude sentir la furia, y ver las gotas de sangre que salían despedidas, en cámara lenta, de la mejilla de una de las gordis.

Hay dos cosas que me ponen muy mal: la violencia física y la acentuación de Ruben en la "ù".
Pero ambas existen.

El Ru jamás podría ser salomónico. El hombre, en general, es más multiplicador, que divisor.
Por algo tenía DOS gordis, dando vueltas.
Algo está claro: es un hombre de cierta coherencia, siempre el mismo tipo femenino.

Eleanor Rigby dijo...

Todo culpa del Rubén!!!

jajajjaj!! Que loco x dió!

me imagino el espectaculo, genial lo ha contado,...nunca agarro esos casos siempre viene alguien y me dice "no sabés lo que acabo d ver" Fuck!...en fin...gracias x el relato.

Y se armó la gordaaaaaaaaaaaaa

Cris dijo...

Sr. Yoni mire que Ustè tiene particular atracciòn por estar en momentos que se parecen a un comic , me acuerdo de su relato con la puertaa /el placard?? , me parece genial su Abstenciòn cuando 2 mujeres pelean , no importa el motivo , mire si termina con las gorditas encima y a los carterasos en su contra o pior si se le aparece el Rùben y se pudre tuito , por no dejar que sus 2 blondas se peleen por èl. El goleador frustrado , un groso , no pudo figurar en lo suyo y buscò protagonismo-
Buenas noches
Cris//mujeresdesincuentay

Cuello de Pavo dijo...

Entre menos de dos hubiera sido imposible parar la pelea.

Al parecer el tal rubén tenía un gustito por las mujeres grandes. Bien por él.

Mr. Verbal Kint dijo...

Brillante su descripción.
Mire, no puede descifrar el enigmático que tiró con eso del delantero, pero sí le puedo decir quien NO fue: Sanfilippo.
No sólo por una cuestión cronológica (previo a los ochentas) sino porque jamás hubiese intervenido para separar, es más, yo creo que hubiese dado indicaciones y reproches por lo que él considera una baja calidad de pugilismo entre las dos rubias, al estilo de "Dale gorda, definí con la izquierda, no ves que está entregada" y "Vos, nena, te comés todos los amagues, y todas los alfajores", etc. Fiel a su estilo.

Saludos

·Geo·ligne· dijo...

Un relato tan bien contado que hasta yo te pagaba entrada para verlo..

Ruben me cae mal... O hacen fiesta y dejan de quejarse. O se separan todos y se buscan gente nueva. jaja :P

Saludos.

Zeithgeist dijo...

esos son los momentos en los q un celular con BUENA camara se paga solo.

Yoni Bigud dijo...

Caia: Muchas gracias a usté. No pierda el tiempo con el jugador. Existe la posibilidad de que algunas de las cosas que digo ocurran en un mundo interior algo tumultuoso, pero no fuera.

Jazmin: Muchas gracias a usté. Y tiene razón, el acento en la ú es irritante, la violencia física no conduce a nada y el hombre tiende a multiplicar más que a dividir.
Un comentario repleto de verdades el suyo.

Eleanor Rigby: Tiene que prestar más atención. La calle está llena de pequeños incidentes por el estilo.
Muchas gracias a usté.

Cris: Momentos Kodak diría la propaganda. Muchas gracias a usté.

Cuello de pavo: Sobre gustos no hay nada escrito.

Mr. Verbal Kint: No, Sanfilippo no era. Y el nombre verdadero quedará en secreto para siempre. Jo jo jo.
Muchas gracias a usté.

Geo-ligne: Bienvenida. Su reflexión es válida, aunque la mayoría de las veces impracticable.
Muchas gracias a usté.

Zeithgeist: Ya lo creo.


Un saludo.