Extraña sucesión de infortunios que, poco a poco, fueron minando mi voluntad hasta transformar aquel viejo anhelo de triunfo en esta pacífica convivencia con el fracaso.

viernes, 31 de octubre de 2008

POTENTE GEN / VOTE POR BUGMAN


Síntesis del post: Potente Gen crudamente reflejado en una familia de actores norteamericanos, y un llamado a la solidaridad.


Llamado a la solidaridad


Estimados: El Señor Bugman tiene un sueño; y aunque no se parezca en nada al de aquel reverendo norteamericano de piel morena que bregaba por la coexistencia pacífica entre negros y blancos, continúa siendo un hermoso sueño.


El hombre desea que su blog (Los Sin-logismos de Bugman) sea reconocido como el mejor blog de humor en los premios 2008 de Bitacoras.com, y para lograrlo ha recorrido un camino que comenzó con la mera noticia del evento, pero que ahora ha degenerado en el chantaje, el ruego, el soborno e incluso la amenaza.


Necesita un verdadero aluvión de votos antes del día siete de noviembre; y como en este momento se encuentra quinto en la tabla general, y solo los tres blogs más votados llegarán a la gran final por el preciado galardón, ha tomado la decisión de intensificar su campaña apelando a los métodos que acabo de describir más arriba. Y uno de esos métodos (no voy a decirles cuál) ha dado resultado conmigo.


El pedido es sencillo:


1- Ingrese a Bitacoras.com


2- Regístrese


3- Busque la categoría "Mejor Blog de Humor"


4- Vote por Los Sin-logismos de Bugman


5- Trate de convencer a alguien para que haga lo mismo que usted (esto hágalo siempre y cuando haya votado por Bugman, si no, olvídelo).



Muchas gracias.



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POTENTE GEN



Gen Bridges


Beau Bridges. Hermanito uno.


Jeff Bridges. Hermanito dos.


Lloyd Bridges. Papá.




La semana pasada alguno ensayó una tibia protesta por el Gen Bielsa. Creo que en este caso no quedan dudas. Potente Gen.


Buen fin de semana para todos.

lunes, 27 de octubre de 2008

ESTABA LA PALOMA BLANCA


Algunas cosas bastante extrañas que suceden apenas pone uno los pies fuera de su casa, aunque son difíciles de contar sin ser tomado por loco o por mentiroso.


Creo haber señalado aquí -en este blog digo- que mi universo de acción es el de los entes en retirada. O sea, el de los seres en derrota. Ahora bien, existen algunos ámbitos que son más favorables que otros para el desarrollo de las actividades propias de este universo tan particular, y uno de estos ámbitos es, sin lugar a dudas, la plaza más cercana al hogar. Más precisamente, el viejo y querido banco de la plaza más cercana al hogar.

No. No me refiero al banco en tanto entidad financiera dedicada a realizar operaciones con el dinero de sus accionistas y los depósitos de sus clientes, sino al asiento con respaldo o sin él, en el que pueden sentarse una o varias personas decididas a arrojar por la borda una o varias tardes de su vida. A ese banco me refiero.

Bien; ahora que hemos establecido el sitio exacto en el que suelo desvirtuar mis anhelos y abofetear mis proyectos, procedo al relato de un incidente ocurrido en ese mismo sitio el domingo por la mañana:


Amparado por la sombra de un ombú centenario alimentaba yo a las palomas cuando una anciana se sentó a mi lado.


"Migas de pan mezcladas con perejil. Usted espera por Ceferino Namuncurá."


Lo dedujo por el perejil. Lo sé, aunque no puedo probarlo.


Ceferino Namuncurá es una paloma tuerta que hace unos cinco años se manifestó ante mis ojos para revelarme la receta del chimichurri cordobés, y desde ese día se ha mantenido en la clandestinidad.


"¿Por qué desea hablar con Ceferino Namuncurá?", indagó ansiosa de respuestas. "Porque quiero que me explique cómo salvar los pocos ahorros que me quedan para salir airoso de esta crisis financiera que nos azota."


La vieja consultó el reloj, se rascó la frente con el dedo índice de la mano derecha e insinuó una mueca de desaprobación. En algún punto parecía sorprendida con mi pretensión.


"El milagro de Ceferino Namuncurá radica en el hecho mismo de su conversación", sentenció con los ojos repletos de cordura. "¿Por qué habría de producir una revelación? Yo conozco el secreto para dorar las papas fritas sin que se quemen, y sin embargo he perdido todo lo que tenía."


Finalmente el ave no se hizo presente para rescatar los restos maltrechos de mi patrimonio, y yo me quedé en el banquito, inmóvil, observando los verdes de los árboles y escuchando el clamor de los pájaros recién amanecidos.


Puede que esta historia esté en condiciones de transmitir dos o tres enseñanzas, aunque ellas sean, en el fondo, más simbólicas que literales:


1- Para conservar los ahorros en medio de la crisis no hay que quedarse quieto en el banco.


2- Las viejas no entienden nada de finanzas, pero saben cómo sacar las papas del fuego.


3- Las palomas siempre se las arreglan para cagarte.



Que terminen bien la crisis.


jueves, 23 de octubre de 2008

POTENTE GEN / NARRADOR


POTENTE GEN


Gen Bielsa

Ah... ¿no me cree? Eche mano a cualquiera de esos programas que de seguro abundan en su ordenador, y píntele una barba a Marcelo. Y si es contreras (porque los hay en todas partes), aliste el fotoshop y afeite a Rafael.

Como usted prefiera. Le juro que da igual; el resultado es siempre el mismo.


El fútbol y la política son cosas muy parecidas.


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En otro orden de cosas, informo a la afición que en breve estaré inaugurando un segundo blog, al que bauticé NARRADOR, y que hará las veces de vertedero para los más de trescientos relatos cortos y no tan cortos que actualmente reposan en la carpeta "cuentos y ensayos" de mi ordenador.

Tengan ustedes un excelente fin de semana.

viernes, 17 de octubre de 2008

HACIENDO NUEVOS AMIGOS / POTENTE GEN


Sintesis del post: Una anécdota un poquito curiosa y otro poquito estúpida. Pero más estúpida que curiosa. Y Potente Gen. Porque es viernes.


La anécdota:

Un prestigioso científico -no recuerdo su país de origen- sostiene que el método más eficaz para ganar un amigo genuino consiste en evitar por completo el proceso que precede a la obtención de ese título. Dicho método, que a continuación expongo con sumo detalle, está patentado en ese país de origen cuyo nombre no recuerdo.

El asunto sería más o menos así:

1- El interesado debe elegir un individuo cualquiera en la vía pública, con la única condición de que el mismo pueda ser fácilmente localizable cada vez que exista la necesidad de llevar a cabo una nueva etapa de la operación. Los sujetos más aptos para esta clase de empresa suelen ser los porteros de los edificios, que transcurren la mayor parte del día en la misma vereda y casi siempre exhiben un desmesurado apego a la rutina.

2- Satisfecha la consigna del punto uno, es de vital importancia la provocación de encuentros "casuales" a intervalos regulares de tiempo, en los que siempre (desde el primer día) se saludará con gran efusión a la víctima.

3- Transcurrido un tiempo prudencial, se crea un apodo corto y de sencilla pronunciación (por ejemplo, Cacho), y a partir de ese momento se lo aplica rigurosamente en cada encuentro.

4- De inmediato se debe comenzar con la asignación de pequeñas tareas a las que ningún individuo medianamente servicial se negaría. Por ejemplo, se estaciona en la puerta del edificio al grito de: "Cacho, mirame la máquina mientras compro puchos".

5- De forma repentina se procede a la implantación de una memoria común, jugando con su lástima y su falta de tiempo para inventar una excusa. Por ejemplo: Sonriendo se amaga a decir el acostumbrado "Qué hacés Cacho", y se sale con un agresivo "¿Te acordás Cachito aquella vez que nos mamamos en el bar del tano?" (Esta operación debe planearse hasta en el mínimo detalle, ya que de ella depende el éxito de la empresa.)

6- Si la víctima contestó que sí a la pregunta formulada en el punto cinco, se espera un par de días y se la invita al cumpleaños. A partir de ese día ya no será capaz de distinguir la mentira de la verdad, y se tornará absolutamente permeable a la implantación de cuantos recuerdos se deseen imponer.

7- Felicitaciones, usted acaba de fraguar una amistad de años.

Ayer almorcé con un individuo que me ha convertido en una víctima más de este ingenioso método. Se supone que por catorce años fuimos juntos al colegio, que estamos casados con dos mujeres que son hermanas y que somos socios en una galería de arte heredada de nuestro suegro. Sin embargo, a mí se me hace que son todos recuerdos implantados...

Y me quedé dudando acerca de la existencia de las amistades genuinas.


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POTENTE GEN


Gen Douglas


La oveja Dolly no inventó nada.


Es todo por hoy.

Hasta pronto.

jueves, 9 de octubre de 2008

GRANDES LÍDERES

Jorge Milton Capitanich Popovich: Un hombre de férreas convicciones.






En esta ocasión les presento al flamante gobernador de la Provincia del Chaco, quien en un gesto de hondo valor cívico sale a poner la cara por esta humilde sección de Me tacho la doble.

Milton era un muchacho de barrio; como vos y como yo. Un buen día, en su Chaco natal, descubrió que el único modo de cambiar el destino de sus coprovincianos -o al menos el suyo propio- era arrojarse con valor y patriotismo a la arena política. Y así lo hizo.

Con base en una vocación de servicio verdaramente emocionante y una lealtad solo comparable a la de un perro, Milton logró construir una brillante carrera, que apenas comenzado el nuevo siglo se vio recompensada con algunos cargos de vital importancia en el escenario político nacional:


2001: Ministro de economía.

2001: Senador Nacional por la provincia del Chaco.

2002: Jefe de gabinete de ministros de Eduardo Duhalde.

2007: Gobernador de la provincia del Chaco.

2008: Defensor oficial de las retenciones móviles, desconociendo aquel proyecto de ley que su hermano gemelo presentara en el senado en el año 2003, para establecer un programa quinquenal de de eliminación total de las retenciones a las exportaciones agropecuarias adicionadas a las ya vigentes durante el año 2002.


Como podrán ustedes ver, Milton sabe de todo un poco, y además se ha desvivido por demostrarlo en todas y cada una de las vertientes del partido justicialista. Acompañó a Menem, a Duhalde, a Kirchner, a Fernández, y saltará moviendo el rabo alrededor de cualquier peronista que amenace con llegar a la casa rosada en las próximas elecciones.

En fin... no cualquiera consagra su esfuerzo, su tiempo y su salud a tareas tan ingratas como la administración de la cosa pública, la formación de las leyes o la coordinación de los más altos funcionarios nacionales. Desde aquí solo pedimos, con toda la fuerza y todo el amor, un poco de respeto hacia este auténtico líder de nuestra era.

Señores: De pie. Tienen delante de ustedes a UN HOMBRE DE FÉRREAS CONVICCIONES.


Tengan ustedes muy buenas noches.

martes, 7 de octubre de 2008

YO ME PREGUNTO

¿Por qué tenemos que soportar que estos dos IMPRESENTABLES se la den de paladines de los derechos del trabajador?...



existiendo gente como esta:





Este tipo es un maestro.

Un saludo.

viernes, 3 de octubre de 2008

POTENTE GEN

Reproductores cuyos genes tienden a asesinar a los de su pareja (por lo general mucho más débiles) para así poder moldear, en soledad, cada célula de la descendencia.


Estimados:

En este humilde acto dejo inaugurada la sección
"Potente Gen", que pasará a formar parte, junto con la sección "Grandes Líderes" y alguna otra que se me ocurra en el futuro, del equipo de herramientas permanentes de Me tacho la doble, al cual echaré mano cada vez que la aridez de mi espíritu creativo así lo demande.

Por lo pronto, a partir de hoy y cada viernes habrá una entrega relacionada con alguna de estas secciones, que me requieren menos esfuerzo que el habitual y me aseguran cierta regularidad en el posteo. Sería algo así como un ahorro forzoso de materia gris, y a la vez un seguro contra mi inconstancia.

A lo nuestro:



Potente Gen



¿Se acuerdan de cuando Lord Vader le confesó a Luke que era su padre? El pobre muchacho no se lo tomó muy bien y acabó por saltar al vacío; aunque después, cinco minutos antes de la muerte de aquel villano memorable, resultó que se dio cuenta de que lo quería. Bueno, también acababa de salvarle la vida ¿no?


Perdón; me estoy desviando del tema. A lo que quería llegar es al momento en el que le saca la máscara para que tome un poquito de aire y de paso se muera: Resulta que después de tantas idas y vueltas, tanto odio y tanta incomprensión, el viejo Anakin no se parece nada a Luke. Nada de nada. Se salva porque el borrego ya le había tomado cariño y porque los dos podían hacer eso de mover objetos con la mente, sentir la presencia del otro, hablar con los muertos y apretar cogotes ajenos con solo cerrar los ojos y concentrarse... porque si no estaba para pedirle un ADN. A mí, por lo menos, me habrían aparecido bastantes dudas.


En fin... esto que acabo de describir no podría pasarle jamás a los protagonistas de esta sección. Estamos hablando de individuos portadores de unos genes tan potentes, que el lazo de sangre entre las distintas generaciones resulta incontrastable desde el minuto cero. Para esta gente, la negación de una paternidad es la mayor de las utopías, y algunos incluso creen que es una actitud que forma parte del imaginario popular.



Veamos los elegidos para esta primera entrega:



Gen Sutherland


Este hombre no es mi padre. No, no, quedate tranquilo que nadie piensa eso.



Gen Sheen




Aunque uno de los dos hijos se llame Estévez, no hay forma de disfrazarlo en otra familia. Papá Martin, Charlie y Emilio. La jeta sacada con molde.


Gen Maradona



No es mi hija... es hija del error. ¡Ah no, perdón!, esos son los otros diez. La Dalma y la Gianina sí son mías.




Hasta la semana que viene.

lunes, 29 de septiembre de 2008

VERDURITAS


De la relevancia del tiempo en las prácticas abusivas de comerciantes y ancianos.

Pocos individuos más inútiles que yo a la hora de las decisiones en la verdulería. Yo lo sé; el verdulero lo sabe; mi mujer sabe que el verdulero lo sabe; y sin embargo soy empujado al ridículo cada semana.

Llego, adopto mi semblante de sospecha, escruto los cajones de vegetales con marcado desdén, manoseo cada pieza como si alguna vez hubiera comido algo de color verde que no fuera un moco, y finalmente soy estafado del modo más vil. Luego mi mujer me embadurna el orgullo con una andanada de calificativos de lo más despiadados, y yo me niego a regresar al escenario de mi humillación para que ese pillo aprovechador no obtenga de mí la súplica de una permuta. Ni muerto.

Y así son las cosas. La historia se repite cada siete días con precisión suiza, y yo malgasto el resto del tiempo en una infinita e inútil reconstrucción de mi prestigio.


Expongo ahora, sucintamente, la anécdota que motivó estas líneas:

El viernes pasado, mientras revisaba mis estrategias de combate en la cola de ese antro de perdición, una anciana se me adelantó de una forma tan solapada que provocó la indignación de todos los integrantes de la fila. Y es que la edad por sí sola no alcanza para encender el sentimiento piadoso que la mayoría de nosotros llevamos muy en el fondo del corazón; para eso debe ir de la mano con la decrepitud, y ese –de más está decirlo- no era el caso de esta señora.

Antes de que nadie ensayara una protesta, hizo pesar tres bananas que traía en una bolsita y sacó el monedero.

Cuando se dio vuelta para emprender la retirada, una señora bastante menos escrupulosa que el resto de nosotros le cantó las cuarenta en plena cara, poniendo como argumento principal el abuso que había perpetrado sobre un joven indefenso (o sea yo), amparándose en su edad y en una supuesta inferioridad física.

La vieja, lejos de amilanarse, le respondió que a lo sumo nos había hecho perder treinta segundos, y se despachó con una reflexión acerca de la caridad que a mí me resultó bastante tendenciosa. Acto seguido, y para terminar con la discusión, me clavó una mirada mendicante que sin dudas buscaba la convalidación de su accionar; pero yo me coloqué del lado de la turba iracunda (que era lo que correspondía) y guardé un solidario silencio.

“Lo hice porque a esta altura ya no tengo tiempo para perder”, me dijo –a mí solo- justo un instante antes de desviar la mirada y desaparecer.

Es probable que, después de todo ese alboroto, el fondo del incidente fuera solo una cuestión de perspectivas.

- ¿Qué vas a llevar?- indaga el crápula del altiplano sacándome por un rato de mis meditaciones.

- Medio kilo de cebollas podridas, uno de papas del mes pasado y tres manzanas con gusanito- contesto con genuina convicción-; total… siempre puedo volver a quejarme mañana.


Hasta mañana entonces...



sábado, 27 de septiembre de 2008

UNA HISTORIA COMO LA TUYA


Anoche te fuiste sin saludar...

Anoche te fuiste sin saludar, y me dejaste acá, solita, gritando mis maldiciones contra un señor ausente. Y como, para variar un poco, yo estaba lavando los platos de espaldas a la puerta, no me di cuenta y seguí insultándote hasta que terminé con mis tareas de esclava. ¡Qué desencanto cuando me di vuelta! Un ultraje. Me sentí más rebajada que de costumbre, y eso ya es decir mucho.

No sé qué va a pasar con nosotros Roberto. Te lo digo con el corazón en la mano, a vos, que sos un ser innoble y un desfachatado. Si ahora que solo somos novios, que se supone que nos amamos con una pasión urgente, rayana a la locura, ya me estás tratando así, con ese desinterés por todo lo que hago, no me quiero imaginar las cosas que voy a tener que soportar cuando nos casemos. Y eso suponiendo que tu intención sea casarte, y no tenerme secuestrada en esta casa, encadenada al fregadero y sin los papeles habilitantes.

Cuando yo empiezo a gritar es porque estoy furiosa, y me gusta que el imputado se quede a escuchar mientras me descargo sin taparse sus orejas escandalizadas. Es el único momento en que se me permite simular que tengo esos famosos derechos civiles que a cualquier otra persona le vienen con el documento nacional de identidad. ¿Entendiste bien? Más te vale, zángano, porque la próxima vez que me hagas una cosa así, agarro la valija de cuero que tengo escondida debajo de la cama (la que nos regaló mi mamá y a vos te pareció una porquería), recojo mis petates y me mando a mudar antes de que te des cuenta. Bah… ¿qué estoy diciendo? Yo soy siempre la misma ilusa; no me voy a curar nunca. Seguramente tardarías semanas en darte cuenta. ¡Si sos un desagradecido! Me mando a mudar y punto. Te enteres cuando te enteres.

Yo no me quiero poner así amorcito. En serio. Quiero que seamos una pareja. Te amo desde el primer día, y quiero ser tu esposa hasta que tu muerte nos separe. Pero tenés que cambiar de actitud; así no podemos seguir. Te lo digo por el bien de los dos. ¿No te das cuenta que con tus desaires y tu desamor estás negando mi ser? No es posible que no veas que con tu despotismo me estás sofocando como el pantano a la rosa, como la oficina al artista, como la boa constructora a aquel pobre ratoncito en el programa del naturalista ese al que un cocodrilo le arrancó la mano izquierda de un mordisco. Me cuesta entender tu falta de sensibilidad para con una mujer que está dejando la mejor parte de su vida en este intento inútil de hacerte feliz. ¡No te burles más de mi forma de hablar Roberto! ¡Es de mala educación! Constructora, constrictora… ¿qué importancia tiene? ¡Te estoy hablando de algo serio! Seguí riéndote, estúpido, aunque nuestro futuro penda de un hilo. Aunque la sombra de la soledad nos pise los talones. Aunque el nene aquel que tiene alas y va desnudito nos haya bajado el pulgar y se guarde sus flechitas para otros. Seguí vos.

Roberto… quiero que tomes una decisión. Por fin entiendo el motivo de mi mal humor. Quiero que te vayas un rato a la calle, que pienses qué va a ser de nuestra pareja en el futuro y que vuelvas para darme una respuesta definitiva a todas y cada una de las cosas que acabo de plantearte. ¿Te quedaron bien grabadas en esa cabecita? Dios quiera que sí, porque en todo caso no las pienso repetir para que te entren por un oído y te salgan por el otro. No te espero un minuto más, andate a pensar a la calle, y cuando vuelvas comprá queso rayado para los ravioles en el almacén del gallego. Perdoname, pero no me dejás alternativa. Si no me ignorás. Y ese autismo tuyo es lo que más me enfurece, porque en el fondo es otra forma de violencia.

Anoche, cuando te fuiste de forma tan intempestiva me quedé viendo la televisión para calmarme un poco, y me encontré con el programa “Ayudanos a ayudarte”, donde las panelistas estaban debatiendo sobre esta modalidad operativa tan siniestra que tienen algunos tipos. Fue terrible Roberto. Un asco. Lloré como una condenada. Bueno; debe ser porque soy una condenada ¿no? No estaré privada de libertad, pero sí soporto una vida repleta de humillaciones. Bueno, en fin… dejémoslo ahí. Parecía que esas mujeres me estaban hablando de vos Roberto. Te lo juro por mi mamá. Faltó que te nombraran. Con decirte que me pasé más de quince minutos intentando comunicarme con la producción para ser una de las tres mujeres que podían contar su caso en la media hora final del programa… Tuviste suerte que me dio todo el tiempo ocupado Roberto, si no te incendiaba.

Ahora andate, fuera, out; a meditar a la vereda que acá los esclavos tenemos muchas cosas para hacer, poco tiempo para perder y menos ánimo para regalar. Adiós.

¡Ah Roberto! ¡Roberto esperá! ¿Me escuchás? ¡Si te olvidás del queso rayado te rompo la cabeza!


FIN


En otro orden de cosas, el Señor Briks, que los viernes por la tarde, ni bien termina su horario laboral se anuda la corbata en la cabeza, se clava tres o cuatro mojitos y se pone a fumar porros como un desaforado, ha decidido otorgarme un premio que acepto gustoso y agradezco de corazón antes de que se arrepienta. Estoy harto de que se me diga "no me acuerdo nada de lo que hice ayer".



En su momento otorgaré, yo también, este simpático galardón.

Un saludo a todos.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

EL FINAL

Tercera y última parte de Yoni en la madre patria. Incursión en La Mancha y algunas fotos del zoo de Madrid. Un perfecto balance entre tres cosas que me hacen inferir la felicidad: los vinos, los libros y los animales.

Fui conducido a La Mancha para presenciar sus infinitos viñedos, y esas famosas tinajas que descansan a la vera de la ruta. Y la verdad es que me pareció un sitio fascinante.

En la zona de El Toboso, Miguel Esteban y Campo de Criptana los viñedos logran uniformar el paisaje hasta el horizonte. Ellos lo dominan todo. Sin embargo, en La Mancha se respira el Quijote, y esos mismos pueblos son los que se reparten los monumentos, reciben el turismo y se disputan el privilegio de haber sido sede de este o aquel célebre acontecimiento quijotesco. Por ejemplo, está claro que la casa de Dulcinea está en El Toboso, y que son los molinos harineros de Campo de Criptana los que inspiraron a Cervantes. Y por último a mí, que me gusta inventarme historias que me acabo creyendo, se me hace que el ingenioso hidalgo bien pudo ser oriundo de Miguel Esteban.




Futuro vino manchego.



Molino harinero de Campo de Criptana.


“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.”


A continuación... animales. ¡Cómo me gustan los animales!



Jirafa que almorzó delante de Yoni mientras este almorzaba en un banquito delante de ella.



Rinoceronte obligando al claroscuro.



León que alcanzó a sentarse justo antes de que Yoni lo retratara. Así pasó la siguiente hora.



Puma acosado por los problemas.



Tiburón huyendo de mí. En realidad me equivoqué de foto y ya no la quiero cambiar.



Gorila y gorilita buscando herramienta para asaltar el termitero.



Oso con el que sostuve intenso duelo de miradas. Y perdí.

Fin del viaje; espero que les haya gustado. Mañana regresaremos a la rutina, que dicho sea de paso, no sé cuál es.

Tengan todos muy buenas tardes.